Con trajes típicos de intensos colores naranja, rojo y azul, los danzantes de la morenada, integrados por jóvenes de ambos sexos y niños, hicieron su imponente ingreso a la Plaza de Armas de Huaraz, cautivando a propios y extraños.
La comparsa, liderada por tres inmensos y vistosos monos, perteneciente a los residentes sureños en Huaraz, ofreció un espectáculo visual impresionante, captado por los distintos medios de comunicación que se dieron cita para registrar el despliegue artístico y cultural.
El desplazamiento coordinado de sus integrantes, acompañado de música y expresiones corporales llenas de energía, se realizó en un ambiente de profunda devoción a la Virgen de la Candelaria, a quien rinden homenaje de manera ininterrumpida desde hace diez años como cumplimiento de una promesa de fe.
Esta presentación no solo destacó por su colorido y organización, sino también por el sentimiento religioso que une a los participantes, reafirmando la identidad cultural de los residentes del sur y su fervor hacia la Virgen de la Candelaria, patrona de los pueblos del altiplano.