Este fin de semana se dio inicio a la segunda etapa del pavimentado de la avenida Raimondi, obra que se encuentra bajo la responsabilidad del Consorcio Raimondi. El comienzo de los trabajos obligó, una vez más, al cierre de la avenida Luzuriaga, una de las principales vías de acceso al centro de la ciudad, generando molestias entre conductores y peatones.
El responsable de la obra señaló que los retrasos registrados no son una novedad, y explicó que estos se originaron por un pésimo expediente técnico con el que se inició el proyecto. Precisó que no se consideró el sistema hidráulico, especialmente en el cruce de las avenidas Luzuriaga y Raimondi, lo que obligó a paralizar y reprogramar los trabajos para realizar las correcciones necesarias.
Asimismo, cuestionó que la Contraloría, entidad que asegura mantener permanente supervisión en las obras públicas, no haya observado dichas deficiencias en el expediente, situación que calificó como preocupante y digna de investigación. El funcionario indicó que estas omisiones han generado demoras y complicaciones que ahora afectan directamente a la ciudadanía.