ESCÁNDALO: Ugarte acusado de llevar 8 mil golondrinos a San Marcos y concertar con RENIEC
Trabajadores municipales denuncian bajo anonimato que son obligados a cambiar de domicilio a 10 personas como requisito para no ser despedidos. Asimismo, acusan presuntos sobornos a fiscalizadores del RENIEC para que se hagan la de la vista gorda y avalen una cuestionada estrategia de reelección.
Un clima de indignación y zozobra democrática se vive en el distrito de San Marcos, ubicado en la provincia de Huari, ante lo que sería uno de los mayores posibles fraudes electorales de la región. Las alarmas se han encendido tras la reciente actualización del padrón del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), que evidencia un crecimiento poblacional totalmente atípico y desproporcionado. Mientras que en las elecciones del año 2022 el distrito contaba con 18,375 ciudadanos hábiles para sufragar, la cifra actual se ha disparado a 26,547 votantes. Este escandaloso incremento de 8,172 nuevos electores ha generado un profundo rechazo (teniendo en cuenta que el actual alcalde fue elegido con 4,428 votantes), sobre todo si se tiene en cuenta que, hasta hace muy poco, las propias actualizaciones en el portal web de la institución mostraban picos que superaban la barrera de los 30 mil ciudadanos.
Detrás de estas preocupantes cifras se escondería el oscuro accionar de los denominados «votantes golondrinos». En el ámbito electoral, estos son individuos que cambian su domicilio a un distrito ajeno, motivados por el cobro de dinero, con el único fin de torcer la voluntad popular de los verdaderos lugareños y favorecer a un candidato específico. En San Marcos, es un secreto a voces que esta maquinaria de migración electoral masiva habría sido orquestada por el actual alcalde, Manuel Ugarte Medina, quien estaría buscando perpetuarse en el poder a cualquier costo según diversas denuncias anónimas de trabajadores del propio municipio sanmarquino a nuestro medio.
La situación cobra tintes dramáticos con las recientes denuncias de los propios colaboradores de Manuel Ugarte Medina. Testigos que laboran en la comuna, y que por un justificado temor a represalias prefieren mantener sus nombres en absoluta reserva, han revelado las condiciones de aparente extorsión a las que estarían siendo sometidos. Según su testimonio, el requisito indispensable en la actualidad para mantener su puesto de trabajo es haber llevado y empadronado a más de 10 «golondrinos» en el distrito. La presión es constante, al punto de que desde las gerencias se les está exigiendo conseguir a más personas, bajo la amenaza directa de ser despedidos si no cumplen con esta cuota política.
Esta presunta red de corrupción no solo involucraría la coacción de empleados, sino también la complicidad de las entidades encargadas de velar por la transparencia del proceso. En los últimos días, múltiples ciudadanos han denunciado que funcionarios y trabajadores cercanos al municipio de San Marcos se habrían acercado a los fiscalizadores del RENIEC con la presunta intención de sobornarlos. El objetivo sería claro al entregarles dinero a cambio de que no realicen las visitas casa por casa para verificar la veracidad de los domicilios de estos nuevos votantes, denuncia que no se ha podido corroborar por lo difícil que representa.
El comportamiento de los fiscalizadores del RENIEC (Estado) ha despertado profundas suspicacias. Pese a ser servidores públicos en pleno ejercicio de sus funciones, se niegan rotundamente a ser grabados por la población civil, olvidando la premisa de que «el que no hace nada malo, no tiene por qué esconderse». Han salido a la luz fotografías y existen videos donde se observa a funcionarios municipales, secretarias y gerentes presuntamente negociando con estos inspectores. A cambio de estas oscuras coordinaciones, los fiscalizadores se estarían «haciendo los tontos», pasando por alto domicilios falsos y permitiendo que el fraude pase desapercibido, demostrando que las autoridades competentes parecen haber sido corrompidas.
Toda esta maquinaria fraudulenta tendría como finalidad ejecutar una cuestionable estrategia política para esquivar los impedimentos legales de la reelección inmediata. Según las denuncias locales, el plan maestro consistiría en que el actual alcalde Manuel Ugarte postule en la lista como primer regidor. Una vez que la inscripción sea oficializada, el candidato a la alcaldía daría un paso al costado o sería excluido de la contienda, dejando a Ugarte encabezando la lista y con el camino libre para retomar las riendas del municipio. Mientras tanto, la población de San Marcos exige la inmediata y exhaustiva intervención de las autoridades nacionales y del Jurado Nacional de Elecciones, antes de que su legítimo derecho a elegir el destino de su tierra sea secuestrado por miles de votos comprados.