En medio de un ruido ensordecedor y una intensa polvareda, maquinaria pesada del Consorcio Cruz Blanca ingresó a la avenida Luzuriaga, a pocos metros de la Plaza de Armas de Huaraz, para iniciar el levantamiento del cemento en la principal vía de la ciudad.
Pese a los reiterados pedidos de vecinos y comerciantes para que se culminen primero los tramos ya intervenidos, las autoridades locales y la empresa hicieron caso omiso y dieron paso al nuevo frente de trabajo. La obra avanza sin explicación clara, mientras crecen el malestar y la incertidumbre entre los afectados.
“No sabemos qué pasará ahora. Solo escuchamos el ruido y vemos cómo destruyen sin considerar nuestras voces”, expresó una comerciante de la zona.
A la fecha, no se ha informado oficialmente sobre los nuevos plazos ni el plan de intervención del resto de la avenida, lo que ha generado protestas entre los vecinos que temen quedar aislados o sin acceso adecuado a sus viviendas y negocios.