Un grupo de jóvenes danzantes de Shacshas, que ensayaban por las noches en distintos barrios de Huaraz, manifestaron su malestar tras ser intervenidos por efectivos de la Policía Nacional y personal de serenazgo, quienes les impidieron continuar con los ensayos pasada cierta hora de la noche.
Los jóvenes calificaron la intervención como un abuso, señalando que su actividad es parte de una tradición cultural que se vive intensamente durante las fiestas patronales de la ciudad. Sin embargo, las autoridades municipales defendieron la medida, argumentando que en la zona viven niños y madres de familia que tienen derecho al descanso y no pueden conciliar el sueño debido al alto nivel de ruido.
Pese a ello, los danzantes insistieron en que cuentan con el respaldo de los vecinos y que los ensayos hasta medianoche son una costumbre ya arraigada en la identidad huaracina.