Pese a que no se les ve a los consejeros regionales de Ancash realizar acciones contundentes de fiscalización sobre denuncias e irrealidades en el Gobierno Regional de Ancash. En lugar de ello, se les ha visto participando en ceremonias e inauguraciones, como en la reciente colocación de la primera piedra en Ranrahirca, donde recibieron regalos de la población y bebieron licor en grandes cantidades.
En dicho evento, los consejeros Hugo Mallqui (Yungay) y Edson Cancha (Carhuaz) fueron vistos bebiendo en aparente exceso en celebraciones que -según fuentes- se habrían extendido hasta la noche, sin evidencias de gestión o resultados. Denuncias de corrupción en el proyecto Hatun Ancash y tráfico de puestos no han generado ningún pronunciamiento o acción por parte del Consejo Regional, teniendo en cuenta que el cuestionado Hugo Mallqui es el actual consejero delegado.
Es más, un sector de Yungay ha confirmado que Mallqui aspiraría la alcaldía provincial de Yungay.
Es un constante que los consejeros regionales solo llegan a los distritos a recibir obsequios, sin cumplir con su rol fiscalizador. Las denuncias de coimas y la falta de fiscalización han pasado desapercibidas, afectando la transparencia en la región.