Siguenos en

Gonzalo Maguiña

¿Congresistas y candidatos, dónde están?

“malditos sean los demagogos, mil veces malditos, porque ellos atraen y engatusan a la gente…” haya de la torre.

Gonzalo Maguiña

Publicado

el

A casi medio año de la última elección complementaria para el congreso, considerada para muchos innecesaria, burda y hasta estéril, nos encontramos con el mismo escenario desesperanzador; en el argot criollo fue el cambio 2020 de “Moco por Baba” y es que al parecer se ha llegado al punto de barbarizar nuestras propias almas y no nos damos cuenta.

Podría hacerse un recuento de quienes fueron los elegidos por Ancash, pero tomaría tiempo e inquina, además que terminaríamos hablando sobre cualidades que abundan en el parlamento: Corrupción, improvisación, incapacidad, oportunismo y hasta ignorancia, etcétera. Sin embargo, por respeto a la investidura se debe nombrar al menos en un orden inconsciente y antojadizo a los cinco de Ancash: Pérez, Bartolo, Barrionuevo, Guibovich, Alencastre; en ese correcto orden los cinco elegidos para representar a Ancash en el Congreso de la República.

Pero no se puede ser injusto solo con ellos, pues qué culpa tienen de ser elegidos, son producto de auto flagelo social por voto popular; y por ello se debe tocar un punto que va más allá de las autoridades actuales, pues también existen otros quienes compitieron en las urnas con menor suerte, otros quienes también fueron en su momento CANDIDATOS; que en campaña dijeron ser la solución! prometiendo el oro y el moro, engatusando y hermanándose con el pueblo mediante discursos llenos de ilusión, con vicios, errores, fatalismos léxicos y más, pero discursos al fin. ¡Estos personajes hoy por hoy cuando las “papas queman” hacen un mutis total! No existen, no opinan, no cuestionan, no actúan ni dicen esta boca es mía, pues al parecer están calculando. ¿Y la pregunta es para qué? Si quizá ni siquiera salgamos vivos del covid19, pero es su forma de hacer politiquería y oportunismo y hay que quizá, no respetarlo, pero si entenderlo; eso sí llamándolos a la reflexión y recordándoles que hasta en el mundo del hampa existen códigos y posturas muchos más respetables.

Y es que ya no existe ni la extrema izquierda, ni la extrema derecha; en Ancash lo que hay es extrema pobreza, muchedumbre, ignorancia y extrema corrupción; no se entiende como un Gobernador Regional como Morillo deshace y sigue deshaciendo como le da la gana, sin que absolutamente nadie, ni siquiera los cinco congresistas hagan algo al respecto, a esto se suman los candidatos de siempre, escondidos esperando solo tiempos de elección; para perpetrar una nueva campaña, nuevo intento de cambiar sus vidas con el erario público, mejorar su estatus socioeconómico y demás intereses personales, donde la palabra “Pueblo” no tiene ningún espacio y simplemente son masas votantes calculadas por estrategias políticas ayudadas por la ignorancia electoral para caer nuevamente en error y terminar eligiendo al peor candidato pero el más regalón, y estas son las consecuencias; por ello bien citamos: “Malditos sean los demagogos, mil veces malditos…”.

Advertisement

Tendencia