Mientras la helada y la rancha azotan los cultivos en la Cordillera Negra, las autoridades regionales de Ancash, a través de la Dirección de Agricultura, permanecen en un silencio sepulcral, dejando a su suerte a los agricultores que ven cómo sus productos se pudren en la chacra.
El presidente de CONACAMI-Huaraz denuncia la situación crítica que enfrentan los pequeños agricultores de la región. Las heladas y las plagas han arrasado con sus cultivos, dejándolos sin sustento y sin la ayuda necesaria por parte de las autoridades.
Ante la falta de apoyo y las pérdidas significativas, los agricultores se ven obligados a reducir su producción, sembrando solo lo necesario para el consumo familiar. La inversión en abonos, con precios cada vez más elevados, se vuelve un lujo que no pueden permitirse.
En busca de soluciones, los agricultores están recurriendo al uso de abono orgánico, una alternativa más económica y sostenible. Sin embargo, la falta de asesoría y capacitación por parte de las autoridades dificulta su implementación a gran escala.
La indiferencia del Director de Agricultura de Ancash es palpable. A pesar de la crítica situación en la Cordillera Negra, no se ha hecho presente en la zona ni ha brindado el apoyo necesario a los agricultores. Los programas y préstamos anunciados por las autoridades parecen no llegar nunca a las comunidades más necesitadas.