Candidato de Podemos “renuncia irrevocablemente”, pero extrañamente luego sigue en carrera
El candidato transportista, quien el pasado 3 de diciembre aseguró que por «deber moral» y «coherencia política» no podía continuar en el partido de José Luna, anuncia ahora su retorno a la lista con el número 5. En menos de dos meses, las «contradicciones ideológicas» que motivaron su salida parecen haberse disuelto tras un «diálogo franco».
El candidato transportista, quien el pasado 3 de diciembre aseuró que por «deber moral» y «coherencia política» no podía continuar en el partido de José Luna, anuncia ahora su retorno a la lista con el número 5. En menos de dos meses, las «contradicciones ideológicas» que motivaron su salida parecen haberse disuelto tras un «diálogo franco».
En el diccionario político de Áncash, el término «irrevocable» parece haber adquirido un significado flexible. Roger Reyes Veriau, empresario del sector transporte y abogado, ha protagonizado esta semana uno de los giros más llamativos de la contienda electoral al anunciar su retorno a la lista parlamentaria de Podemos Perú, la misma organización a la que renunció públicamente hace apenas unas semanas alegando principios éticos incompatibles con la dirección del partido.
El pasado 3 de diciembre de 2025, Reyes Veriau emitió un comunicado contundente. En aquel documento, expresó su «renuncia irrevocable» motivada por «decisiones y alineamientos» de la cúpula de Podemos Perú que representaban, según sus propias palabras, «contradicciones ideológicas que no puedo compartir ni respaldar».
En aquel momento, el candidato fue enfático al señalar que la coherencia política era un «deber moral con el país» y que no podía permanecer en una organización cuya dirección «no refleja los principios y valores» con los que se había comprometido. Su salida fue interpretada como un intento de desmarcarse de los cuestionamientos que pesan sobre el líder fundador del partido, José Luna Gálvez.
Sin embargo, los principios que parecían inquebrantables en diciembre han encontrado un punto de negociación en enero. A través de un nuevo comunicado dirigido a sus seguidores, Reyes Veriau informó que ha decidido «retomar» su candidatura con el número 5, tras sostener lo que califica como un «diálogo franco, respetuoso y constructivo» con la dirigencia nacional.
Según el aspirante al Congreso, las «contradicciones ideológicas» que le impedían dormir tranquilo hace unas semanas se han solucionado mediante un «acuerdo fundamental»: la promesa de tener «plena libertad para legislar». Resulta llamativo que la estructura, el liderazgo y los antecedentes de Podemos Perú no han cambiado un ápice en este breve lapso; lo único que ha variado es la disposición del candidato a integrarse nuevamente a las filas que antes repudió por dignidad.
El retorno de Reyes deja en el aire interrogantes sobre la solidez de sus convicciones. Si en diciembre la dirección del partido no reflejaba sus valores, ¿cómo un simple acuerdo verbal de «libertad para legislar» subsana las diferencias éticas y morales que él mismo denunció?
En su reciente misiva, el candidato asegura: «Mi palabra sigue siendo la misma». No obstante, los hechos contrastables demuestran lo contrario: su palabra escrita en diciembre decía «me voy por dignidad», y su palabra actual dice «regreso por un acuerdo».
Al final, el empresario que intentó vender su marca personal (la «P» de su empresa «Los Profesionales») como un símbolo de trabajo y coherencia, parece haber aplicado una maniobra propia del transporte: poner retroceso para volver a la misma ruta que juró abandonar, dejando a la ciudadanía la tarea de descifrar cuál de sus dos versiones es la real.