En un nuevo intento por reforzar la transparencia y el rigor en el proceso de evaluación para obtener licencias de conducir, la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones de Áncash ha impuesto una estricta restricción: queda totalmente prohibido el ingreso de postulantes con teléfonos celulares al recinto de evaluación.
Quienes intentan hacerlo, son inmediatamente retirados del proceso sin posibilidad de continuar. Esta medida forma parte de un conjunto de acciones orientadas a evitar fraudes y garantizar que las licencias sean otorgadas únicamente a quienes realmente demuestren estar preparados para conducir.
Imágenes captadas en el lugar muestran tanto el cumplimiento como las reacciones de sorpresa e incomodidad entre los postulantes, en su mayoría jóvenes que ven en el brevete una oportunidad laboral y una puerta al trabajo formal como conductores.
Las autoridades han asegurado que continuarán implementando mecanismos de fiscalización para evitar cualquier tipo de irregularidad durante el proceso.