Desde el jueves pasado, el libre tránsito por la avenida Luzuriaga volvió a hacerse realidad. La medida se dio luego de semanas de controversia, protestas y más de dos denuncias penales presentadas contra el alcalde provincial y sus funcionarios, tras la cuestionada decisión de cerrar el acceso vehicular en el tramo comprendido frente a la Plaza de Armas, bajo el argumento de una presunta resolución ministerial.
El creciente descontento ciudadano, sumado a la presión del sector transporte y a los procesos legales iniciados, obligó finalmente al burgomaestre de Huaraz a dar marcha atrás y permitir nuevamente la circulación en la principal arteria de la ciudad, devolviendo la normalidad al tránsito y al comercio local.