Huaraz Noticias encontró expedientes judiciales arrinconados fuera de las oficinas y junto a las salas de audiencia de la Corte Superior de Justicia de Áncash, generando indignación y preocupación entre quienes esperan una respuesta del sistema judicial.
A pocos meses de que el presidente de la Corte Superior de Justicia de Áncash, Nilton Moreno Merino, deje el cargo, una imagen que resulta difícil de explicar vuelve a poner bajo cuestionamiento la gestión administrativa de esta institución: expedientes judiciales de vital importancia se encuentran arrinconados fuera de las oficinas, colocados en costales y ubicados a los costados de las salas de audiencia, espacios que actualmente también habrían sido acondicionados como oficinas.
Huaraz Noticias captó las imágenes y comprobó las condiciones en las que se encuentran estos documentos. No están guardados en gavetas, archivadores o ambientes especialmente acondicionados para su conservación; están en costales, fuera de las oficinas y prácticamente a la vista, una situación que genera preocupación por la seguridad, conservación y adecuada custodia de expedientes que forman parte de procesos judiciales.
Lo más grave es que detrás de cada expediente existe una historia humana y una persona esperando justicia. Puede tratarse de un procesado que permanece privado de su libertad y espera una decisión judicial; de una familia que exige justicia por el asesinato de uno de sus integrantes; o de una madre que lucha por obtener una pensión alimentaria para garantizar el bienestar de sus hijos.
Son documentos que pueden contener decisiones capaces de cambiar la vida de una persona.
Por ello, resulta indignante observar que expedientes de esta naturaleza permanezcan almacenados en costales y arrinconados en espacios que no aparentan reunir las condiciones que deberían garantizar su adecuada conservación y custodia.
La situación deja varias preguntas que la administración de la Corte Superior de Justicia de Áncash debería responder: ¿por qué estos expedientes están en costales?, ¿quién dispuso que sean colocados allí?, ¿qué medidas de seguridad existen para evitar su pérdida o deterioro?, ¿se ha realizado un inventario de la documentación y quién supervisa su custodia?
Las interrogantes cobran mayor importancia cuando la actual gestión de la presidencia de la Corte está próxima a concluir. Más allá de los cuestionamientos o reconocimientos que haya recibido el titular de la institución, una administración judicial también debe ser evaluada por la forma en que protege y administra los documentos que sostienen los procesos de quienes acuden a buscar justicia.
Para los litigantes, abogados y familiares de las partes involucradas, la imagen no puede pasar inadvertida. Un expediente no es un simple montón de papeles. Es la historia de un proceso, la prueba de un derecho y, en muchos casos, la esperanza de una persona que espera justicia.
La fotografía captada por Huaraz Noticias deja una pregunta que merece una respuesta clara de la Corte: ¿puede la justicia que decide la libertad, el patrimonio, los alimentos o el futuro de una familia terminar guardada en costales? La ciudadanía merece una explicación